Tacos de Lechuga con Atún a la Mexicana (Cena en 10 min)

A ver, seamos honestos: llegas a casa por la noche y lo último que quieres es ponerte a picar mil cosas o prender el horno. Pero tampoco quieres caer en pedir pizza y sentirte pesada mañana. Esta receta es mi «vieja confiable». Es fresca, te llenas bastante porque puedes comer varios, y literal se hace con lo que seguramente ya tienes en la alacena. Si tienes una lata de atún y un limón, ya tienes la mitad de la cena lista.

Tacos de Lechuga con Atún a la Mexicana

Tacos de Lechuga con Atún a la Mexicana

Dificultad: Facilísimo
Porciones

3

tacos por persona
Tiempo de preparación

15

minutos
Tiempo de cocinadominutes
Calorías

250

kcal

Ingredientes

  • 2 latas de atún en agua (escurridas súper bien, que no quede agua)

  • 1 lechuga fresca (tipo Romana o Iceberg, que las hojas sean grandecitas para hacer de «tortilla»)

  • 2 tomates medianos bien rojitos, picados en cubitos

  • 1/2 cebolla (blanca o morada), picada finita

  • 1 puñado de cilantro fresco picado (si no te gusta, usa perejil)

  • 1 aguacate maduro

  • Jugo de 1 o 2 limones (depende qué tan jugosos estén)

  • Sal y pimienta al gusto

  • Opcional: Un chorrito de aceite de oliva o una cucharada de yogur griego si lo quieres cremoso.

Preparación

  • El secreto del atún: Lo primero y más importante es quitarle toda el agua al atún. Abre las latas y presiona bien la tapa para escurrirlo al máximo. Si dejas el atún húmedo, el taco se chorrea y es un desastre comerlo. Pon el atún ya seco en un tazón amplio.
  • Pica con paciencia: Pica la cebolla y el tomate en cuadritos pequeños. Queremos que en cada bocado te toque un poco de todo, no un pedazo gigante de cebolla. Agrégalos al tazón con el atún.
  • El toque de sabor: Añade el cilantro picado (bien lavado y seco), exprime el jugo de los limones encima, ponle sal y pimienta al gusto. Si decidiste usar aceite de oliva o yogur, este es el momento de ponerlo.
  • Mezcla todo: Con un tenedor, revuelve todo muy bien para que el atún se impregne del limón y los vegetales. Pruébalo. ¿Le falta sal? ¿Más limón? Ajústalo a tu gusto ahora.
  • Prepara las «tortillas»: Lava las hojas de lechuga y sécalas con papel toalla o un centrifugador. Es importante secarlas para que estén crujientes. Elige las hojas más bonitas y enteras.
  • Arma los tacos: Coloca las hojas de lechuga en el plato y rellénalas generosamente con la ensalada de atún.
  • El final feliz: Corta el aguacate en rebanadas o cuadritos y ponlo encima justo antes de servir (si lo mezclas antes se bate todo y se ve feo). ¡Y listo, a cenar!

Notas

  • El secreto para que la lechuga esté súper crujiente y aguante el peso del atún es sumergir las hojas ya lavadas en un tazón con agua helada (con hielos) durante 5 minutos antes de servir. Sécalas muy bien con papel absorbente y verás la diferencia: quedan firmes y fresquísimas.
  • Esta ensalada de atún aguanta perfecto en la nevera hasta por 2 días. Eso sí, guárdala en un tupper hermético y sin el aguacate (ese pícaselo fresco al momento de comer para que no se ponga negro). Es ideal para dejar listo el almuerzo de mañana.
  • Si quieres que se vea y sepa más elegante, espolvorea un poquito de ajonjolí (sésamo) tostado por encima al final. Le da una textura «crunchy» deliciosa.

¿Por qué te conviene cenar esto?

Volumen sin culpa: Puedes comerte 3 o 4 de estos tacos y sentirte satisfecha sin haber consumido un exceso de calorías. La lechuga engaña al estómago por su alto contenido de agua.

Descanso asegurado: Al ser una cena baja en carbohidratos pesados y grasas saturadas, tu digestión será rápida. Nada de despertarse con acidez o pesadez a media noche.

Omega-3: El atún es una fuente genial de grasas buenas que ayudan a tu cerebro y corazón, además de ser proteína pura para tus músculos.

¿Qué hago si me falta algo?

No tengo lechuga: Puedes rellenar mitades de tomate, un aguacate por la mitad, o comerlo con tostadas horneadas (las típicas «Salmas» o de maíz).

No me gusta el atún: Queda buenísimo con pollo desmenuzado que te haya sobrado del almuerzo, o con huevo duro picadito.

Quiero picante: Si eres de las valientes, pícale un chile serrano o jalapeño finito a la mezcla. Le da un levantón increíble.

Versión Vegana: En lugar de atún, usa garbanzos machacados un poco con el tenedor o lentejas cocidas. El aderezo de limón hace que sepan delicioso.